Decía Saramago que la vida está llena de palabras que no valen la pena, o que valieron y ya no valen. En realidad, cada una de las que vamos diciendo le quitará el lugar a otra más merecedora, que lo sería no tanto por si misma, sino por las consecuencias de haberla dicho.
Magis esse quam videri oportet.
Memento mori.
Adiós.
Hace 14 horas

Memento Vivere... ^^
ResponderSuprimir