Cada día me canso antes de los artículos, aquellos que siempre me han hecho soñar con mi futuro.
Cada día entonces entiendo menos cosas, porque cuando lo que haces no te gusta las cosas dejan de tener sentido.
Cada día.
domingo 6 de diciembre de 2009
domingo 18 de octubre de 2009
Requiem por un maestro.
Cuando abrí este blog, lo hice con intención divulgativa de todo aquello que me interesara. Una de las cosas mas importantes en mi vida, es el baloncesto. Llevo mas de diez años jugándolo y otros tantos viéndolo, y prácticamente mi vida no se entiende si no le sumas a ella las anécdotas y vivencias que me ha proporcionado este noble deporte.
Esta semana el baloncesto ha perdido su voz; se ha quedado mudo, y tal vez para siempre.
Andrés Montes era el baloncesto. Él era la NBA, él era los mundiales, los europeos.. hasta tal punto que un partido no sabrá igual si uno no oye palabras como espartaco, mister catering, multiusos, pincho de merluza, ¡vaya tiro daimiel! o el mítico, el enorme, el ¡Jugón, Jugón, Jugón!.
Yo he crecido viendo la final de los Bulls contra los Utah, volviéndose loco Montes al robarle Jordan el balón a Karl Malone y encestando un tiro sobre la bocina para darle el título a los Chicago.
Me he criado viendo el in your face que le hizo Gasol a Garnet, en aquel grandísimo partido, después de que Garnet lo tratara como un simple pelele. Allí también estuvo Montes -junto al gran Daimiel-, para unirse al compás de Gasol narrando su mate con aquel tuturu turuuu!.
Montes estuvo allí en el Europeo, en el Mundial. Montes era la voz, la voz de lo que yo entendía -y entiendo- por baloncesto.
La vida puede ser maravillosa, decías, y no te faltaba razón, pero a partir de ahora es un poco menos maravillosa, porque cuando haya partido de baloncesto no habrá voz que lo narre, y yo me sentiré un poco mas solo al oir el eco del balón encestado sin tus vítores de fondo.
Se ha ido un genio. Buen viaje Andrés. Hasta siempre.
Vale.
Esta semana el baloncesto ha perdido su voz; se ha quedado mudo, y tal vez para siempre.
Andrés Montes era el baloncesto. Él era la NBA, él era los mundiales, los europeos.. hasta tal punto que un partido no sabrá igual si uno no oye palabras como espartaco, mister catering, multiusos, pincho de merluza, ¡vaya tiro daimiel! o el mítico, el enorme, el ¡Jugón, Jugón, Jugón!.
Yo he crecido viendo la final de los Bulls contra los Utah, volviéndose loco Montes al robarle Jordan el balón a Karl Malone y encestando un tiro sobre la bocina para darle el título a los Chicago.
Me he criado viendo el in your face que le hizo Gasol a Garnet, en aquel grandísimo partido, después de que Garnet lo tratara como un simple pelele. Allí también estuvo Montes -junto al gran Daimiel-, para unirse al compás de Gasol narrando su mate con aquel tuturu turuuu!.
Montes estuvo allí en el Europeo, en el Mundial. Montes era la voz, la voz de lo que yo entendía -y entiendo- por baloncesto.
La vida puede ser maravillosa, decías, y no te faltaba razón, pero a partir de ahora es un poco menos maravillosa, porque cuando haya partido de baloncesto no habrá voz que lo narre, y yo me sentiré un poco mas solo al oir el eco del balón encestado sin tus vítores de fondo.
Se ha ido un genio. Buen viaje Andrés. Hasta siempre.
Vale.
martes 22 de septiembre de 2009
Egoismo
Realmente no sé cuando me cansé de todo, tal vez hace mucho tiempo, quizás demasiado. Me hastié, y ahí sigo. La vida.
No tienes por qué entender nada. Realmente me gusta que no se entienda, porque siempre que alguien dice que me entiende me malinterpreta.
Renuncié hace tiempo a la esperanza de un alto grado de comprensión recíproco. Bueno, no del todo. He de salvar aquellas ocasiones en las que camino a altas horas de la madrugada. Las estrellas son la notaría de que a veces tiene sentido hablar con alguien.
Y es que el camión de la basura no puede con la armonía.
Lo entiende quien debe entenderlo. Como todo.
No tienes por qué entender nada. Realmente me gusta que no se entienda, porque siempre que alguien dice que me entiende me malinterpreta.
Renuncié hace tiempo a la esperanza de un alto grado de comprensión recíproco. Bueno, no del todo. He de salvar aquellas ocasiones en las que camino a altas horas de la madrugada. Las estrellas son la notaría de que a veces tiene sentido hablar con alguien.
Y es que el camión de la basura no puede con la armonía.
Lo entiende quien debe entenderlo. Como todo.
martes 11 de agosto de 2009
El Olvido
Solo una cosa no hay. Es el olvido,
Dios que salva el metal salva la escoria,
Y cifra en su profética memoria
Las lunas que serán y las que han sido
J. L. Borges
Dios que salva el metal salva la escoria,
Y cifra en su profética memoria
Las lunas que serán y las que han sido
J. L. Borges
viernes 26 de junio de 2009
Demms Bordutza! (Nuestra Borduria)
Ernezt estaba ya hastiado. La vida de espía al servicio del Estado no era nada gratificante, y mas viviendo en un país que investiga a sus propios ciudadanos, como todos, por eso cuando me refiero a investigar voy mas allá de lo que hace Hacienda, se entiende.
No obstante, el espionaje siempre era mejor que ser uno de esos asquerosos svertôces (supuestos policías, pero al mando del tirano Plekszy-Gladz, claro) con el brazalete rojo y el escudo bigotista en el centro. Ese jodido mostacho al que llamaban zsnôrr estaba por todas partes, incluso en el lenguaje, dándosele a algunas palabras como tilde diacrítica. Era repugnante.
Y es que la vida en Borduria no era fácil, al igual que en todos los países en que el bigotismo campaba por sus respetos. Sin ir mas lejos, Ernezt acababa de volver del entierro de un amigo suyo, Sponzs, del que encima tenía que dar parte a la Kommendètza cuando además sospechaba que eran esos putos svertôces los autores materiales de su fallecimiento "por causas naturales", según el Ministerio de Propaganda (de exaltación del bigotismo, entiéndase).
En Borduria no había mas canales de televisión que el bigotista, ni mas libros o revistas que los autorizados por el régimen, casi todos de elaboración nacional, y Sponzs era uno de los líderes del Ôstefreue Parjtie (OsPa), organización clandestina que se encargaba de suministrar información -no sin grandes riesgos y dificultades- a los ciudadanos acerca de lo que pasaba dentro y fuera de Borduria, y especialmente de las condenas internacionales a los crímenes cometidos por el propio Estado, que se silenciaban oportunamente por el Ministerio de Propaganda y de las que tenían cuenta las potencias extranjeras gracias a gente como Ernezt, en su labor de contraespía. También se encargaban de la importación de libros y demás material en su ejercicio de lucha contra el adoctrinamiento intelectual que tenía lugar en las Escôptjas.
Ernezt había tratado de todas las maneras de encubrir a Sponzs, pero llegó un punto en el que la situación se tornó muy dificultosa y fue imposible tapar ciertas actuaciones del OsPa, y ahora la supervivencia de la Organización se encontraba en serio riesgo, ya que habían sido detenidos importantes miembros de la misma y, en el caso de Sponzs y algún otro, las detenciones fueron sucedidas por ciertas operaciones cuando menos extrañas que habían finalizado todas con la "muerte por causas naturales" de los sujetos.
A raíz de ahí, Ernezt pensó que su labor de contraespionaje se quedaba corta, y se puso manos a la obra..
No obstante, el espionaje siempre era mejor que ser uno de esos asquerosos svertôces (supuestos policías, pero al mando del tirano Plekszy-Gladz, claro) con el brazalete rojo y el escudo bigotista en el centro. Ese jodido mostacho al que llamaban zsnôrr estaba por todas partes, incluso en el lenguaje, dándosele a algunas palabras como tilde diacrítica. Era repugnante.
Y es que la vida en Borduria no era fácil, al igual que en todos los países en que el bigotismo campaba por sus respetos. Sin ir mas lejos, Ernezt acababa de volver del entierro de un amigo suyo, Sponzs, del que encima tenía que dar parte a la Kommendètza cuando además sospechaba que eran esos putos svertôces los autores materiales de su fallecimiento "por causas naturales", según el Ministerio de Propaganda (de exaltación del bigotismo, entiéndase).
En Borduria no había mas canales de televisión que el bigotista, ni mas libros o revistas que los autorizados por el régimen, casi todos de elaboración nacional, y Sponzs era uno de los líderes del Ôstefreue Parjtie (OsPa), organización clandestina que se encargaba de suministrar información -no sin grandes riesgos y dificultades- a los ciudadanos acerca de lo que pasaba dentro y fuera de Borduria, y especialmente de las condenas internacionales a los crímenes cometidos por el propio Estado, que se silenciaban oportunamente por el Ministerio de Propaganda y de las que tenían cuenta las potencias extranjeras gracias a gente como Ernezt, en su labor de contraespía. También se encargaban de la importación de libros y demás material en su ejercicio de lucha contra el adoctrinamiento intelectual que tenía lugar en las Escôptjas.
Ernezt había tratado de todas las maneras de encubrir a Sponzs, pero llegó un punto en el que la situación se tornó muy dificultosa y fue imposible tapar ciertas actuaciones del OsPa, y ahora la supervivencia de la Organización se encontraba en serio riesgo, ya que habían sido detenidos importantes miembros de la misma y, en el caso de Sponzs y algún otro, las detenciones fueron sucedidas por ciertas operaciones cuando menos extrañas que habían finalizado todas con la "muerte por causas naturales" de los sujetos.
A raíz de ahí, Ernezt pensó que su labor de contraespionaje se quedaba corta, y se puso manos a la obra..
viernes 1 de mayo de 2009
Stand by me.
http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=2539741
La magia del ser humano y su quintaesencia salen a la luz en empresas como las del enlace, aquellas que salen del corazón, de lo mas profundo del alma. El día que seamos tan egoistas como para no compartir nuestro amor con el mundo y cosas como esta no sean posibles la vida perderá su (sin)sentido, ese que permite que se pueda vivir lejos, y estar muy cerca.
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amor.
Tristes, tristes.
Tristes, como aquellas tardes de guerra
aquellas.. tristes tardes.
La magia del ser humano y su quintaesencia salen a la luz en empresas como las del enlace, aquellas que salen del corazón, de lo mas profundo del alma. El día que seamos tan egoistas como para no compartir nuestro amor con el mundo y cosas como esta no sean posibles la vida perderá su (sin)sentido, ese que permite que se pueda vivir lejos, y estar muy cerca.
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amor.
Tristes, tristes.
Tristes, como aquellas tardes de guerra
aquellas.. tristes tardes.
martes 21 de abril de 2009
La cuarta dimensión.
-La mirada sugería un adios, y así, esa despedida se alargó de tal manera que de las lagrimas del adiós, se pasó a las risas por encontrarse de nuevo, y de ese modo el tiempo adquirió el valor y significado que en verdad tenía. Ninguno.
-¿Qué tal todo? Se saludan.
-¿Qué tal todo? Se saludan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)