Quedan todos. Se sonrien.
Se emborrachan, hablan de nada;
se miran y se dicen cosas,
mas luego abren la boca y es como otro idioma.
Se mienten, y se van a casa, felices.
Se sonrien. Todos pierden, y lo saben.
Y lo sabes.
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Esto es la realidad de cada fin de semana; y en algunos casos de cada día.
ResponderEliminarA mí me alegra saber que gracias a Dios (que no existe), no todo es blanco ni negro.
Pero es demasiado oscuro
ResponderEliminarMensajes y canciones que calan hondo y se olvidan rápido.
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