domingo, 26 de septiembre de 2010

Cuestión de decoro

Hay ocasiones en las que cobra mas importancia la forma en que se hacen las cosas que el hecho de, efectivamente, hacerlas. No me refiero ya al tan justamente denostado fin, que -supuestamente- justificaría los medios. Va mas allá.

Como mas allá van, los hechos, qué duda cabe.

No me engaño mas; al final importa todo.

Al final importa nada.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010

Que toda gloria es pasajera.

Lo malo del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sordina,
las golondrinas muertas sobre la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman el humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diastole ni dueño.

Lo mas ingrato es encalar la casa,
remendar los pecados veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de mis finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

Sabina dixit.

Constato.

martes, 17 de agosto de 2010

Göten amaïh Bordutza

La frase que reza el título es el lema nacional de Borduria, un país imaginario situado geográficamente en algún lugal de aquella Yugoslavia que acabaría sufriendo la llamada balcanización a finales del siglo XX.

Borduria fue ideada por Herge, el creador de Tintin, un hombre con una sensibilidad especial a la hora de buscar ideas que alegorizaran la realidad, de tal forma que le permitieran plasmarla de un modo "diferente" en sus comics. Así, en ellos encuentras constantes referencias a sucesos y situaciones políticas de gran parte de la mitad del siglo XX y que sólo una lectura de madurez permite comprender.

Eso pasa en ciertas ocasiones; cuando uno descubre El Principito ya adulto, y lo relee, encuentra matices que la inocencia de la niñez no permite apreciar, y aun aprende cosas; con Tintin, aunque mucha gente no pueda creerlo, pasa lo mismo.

La habilidad de Herge para crear países, personajes, que fueran un reflejo metafórico del mundo era absolutamente desbordante, y en este caso -con Borduria- se trata de un país totalitario (llámese comunista, fascista..) en el que la dictadura que lo rige hunde sus raíces en una pseudoideología política llamada bigotismo creada ad hoc para la ocasión, como sucede en no pocas dictaduras.

El nombre tiene guasa, y es una manera de ridiculizar todas esas formas de pensamiento (mal llamadas así, pues solo son abortos de pensamiento) que tan solo tratan de asegurar beneficios y riquezas a unos pocos mafiosos y que hacen convencerse al pueblo por medio del aislacionismo mas absoluto de que todos los males que le acechan son culpa de aquellos lugares y gobiernos en que el bigotismo no impera.

El bigotismo recibe su nombre del hecho de que el Jefe de Estado de este país, Plekszy-Gladz, lleva bigote, y todos los hombres de Borduria han de llevarlo, algo tan absurdo como obligar a los mismos a dejarse barba (cosa que todavía ocurre en el siglo XXI en ciertos lugares, por desgracia).

Como no, es una ideología que se expande hacia Iberoamérica y que influye en un golpe de Estado que tiene lugar en una república bananera llamada San Theodoros, donde quiere aplicarse el mismo sistema y forma de gobierno por un General del lugar (Tapioca (si, de ahí sale la idea de las tiendas llamadas así)) influido y bien aconsejado por un emisario del gobierno bordurio, el coronel Sponsz, lo cual, salvando las distancias, a cualquiera que conozca algo de historia del siglo XX le debe resultar familiar.

Resulta, pues, enriquecedor, observar la realidad desde un distinto plano, un plano totalmente acertado y con un enfoque tremendamente sugestivo, que solo un maestro como Herge consigue obtener en sus historias.

Es por ello, pues, que recomiendo a cualquiera que esté interesado en pasar un buen rato y vislumbrar cómo el paso del tiempo puede hacerte reparar en cosas que antes no lo hacías o ver ciertas otras de un modo totalmente distinto al que la niñez proporciona, que rescate de la estantería o el desván sus comics de Tintin, y en la medida que el tedio lo permita, les eche un vistazo.

lunes, 2 de agosto de 2010

Siempre, la vida.

Si la piedra cae sobre el cántaro, lástima por el cántaro.
Si el cántaro cae sobre la piedra, lástima por el cántaro.

Siempre lástima por el cántaro.

Talmud.

viernes, 23 de julio de 2010

In memoriam

Con tu discreción habitual, la misma con la que te fuistes y con la que permaneces en mi recuerdo, hace ya dos años y medio que no estás entre nosotros.

Discúlpame el término, a priori puede ser denostado, pero aquí a discreción la significo como esa sobriedad que te caracterizaba, ese saber estar y aparecer cuando sentías que eras necesario, esa armonía vital, si le damos un toque musical a la descripción; el mismo que tuvo tu vida, al son del bombardino.

Permíteme decir, también, que tu siempre eras necesario, pese a que sólo te sintieras así en ocasiones. Si no lo fueras no te escribiría esto, porque te necesito, y me faltas, aunque siempre vayas conmigo.

Esa excepcional virtud, la discreción, sólo la he heredado en la forma de recordarte. Me basta. Un recuerdo sobrio y austero permite acercarse mas a ti, porque así eras tú, porque así me querías tú; con tu discreción llegaste en mi corazón mucho mas lejos que otros que lo intentaron con grandes abrazos y presentes.

Permíteme romper ese sigilo y hacer esto público, porque parece que hace diez años que te fuiste, y solo son dos y un pico.

Tendrás larga vida en mi memoria.

jueves, 22 de julio de 2010

Trias Politica

Uno de los fundamentos de nuestro Estado, dicen, es la separación de poderes.

Para quien no lo entienda, ese dogma clásico del liberalismo se fundamenta en que los tres poderes existentes -al menos formalmente- en un Estado (el ejecutivo, el legislativo y el judicial) deben de estar acotados. Se trata, en definitiva, de que la condición limitada de cada poder ha de ser la pauta a seguir en el discurrir del Estado, para lo cual el poder total se divide y se reparte en sujetos distintos que tienen parte del poder pero no todo.

La separación de poderes, inicialmente formulada por John Locke y después definitivamente acuñada por Montesquieu en su obra El Espíritu de las Leyes, es, en esencia, condición indispensable para el respeto a los derechos fundamentales de las personas y elemento irrenunciable del constitucionalismo moderno.

Pero, claro, de un lado está la teoría, y de otro, claro, la praxis. A nadie escapa que en nuestro país los principios que informan el ordenamiento jurídico y las leyes, en general, pues bueno, ahí están.

El principio de separación de poderes, como garante de un orden constitucional sólido y eficaz, no podía ser menos, y desde la promulgación de la Constitución hemos asistido a un proceso de desvirtualización del poder judicial tremendamente bochornoso, haciéndose este depender del ejecutivo y, lato sensu, del legislativo.

El hecho de que a los Magistrados del TC los designen políticos o el Gobierno y no los propios jueces no puede dar sino escalofrios, pues con ello se corre el riesgo -real, efectivo y con precedentes ya palpables (y no solo en la actualidad mas reciente)- de que nuestro Estado se convierta en la dictadura de la mayoría de turno, que haga y deshaga a su antojo pues tiene por títere al poder judicial, y el control que se supone que este último ha de realizar sobre el primero sea una parodia.

De ese modo solo un destino se puede vislumbrar, y es que si los derechos fundamentales de los ciudadanos están sometidos al poder de turno, la perspectiva de futuro es mas negra que el bigote de Aznar en su primera legislatura, y mas gris en lo garantista que el mostacho del susodicho en su segunda incursión en el gobierno.

Pero esto no son defectos en la puesta en práctica del principio de separación de poderes, pues este estaba perfectamente diseñado, es la corrupción moral y política del Estado la que lo ha vaciado, circunstancia ya prevista por uno de sus principales valedores, Montesquieu. El pensador político francés, en la misma obra citada, ya puso de manifiesto que no hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.

En esas estamos, y la sociedad, mientras tanto, laissez faire, laissez passer

domingo, 18 de julio de 2010

Victoria

Durante mas de mil años, los romanos, al volver de la guerra, disfrutaron del honor del triunfo con desfiles tumultuosos, en donde hacían aparición en escena trompetas, músicos y extraños animales de las zonas conquistadas.

Junto a carros cargados de tesoros y armas, el conquistador guiaba el carro triunfal, precedido de prisioneros encadenados. A veces incluso sus hijos vestidos de blanco iban con él o montaban los caballos del tiro, pero lo que nunca faltaba era un esclavo detrás del conquistador sosteniendo una corona dorada.

Ese esclavo le susurraba una advertencia; que toda gloria es pasajera.

martes, 15 de junio de 2010

Valor patrimonial del estudio

Hállome perdido en la metacultura del lenguaje cambiario y concursal. Espero pues que la lógica crediticia satisfaga mi contrato de descuento con intereses.

Estoy estudiando Derecho Mercantil IV, concretamente los títulos valor y el concurso de acreedores. Ojalá que el tiempo que estoy invirtiendo en ello sea recompensado con una buena nota.

lunes, 31 de mayo de 2010

Hipocresía de la mayoría

"El Estado llama ley a su propia violencia, y crimen a la del individuo" Max Steiner.

Aviso a oportunistas; violencia y crimen, aquí, son referidas lato sensu, y así deben ser entendidas. La advertencia es válida para cualquier cita, ya que las interpretaciones sesgadas son, eso; una parodia, pero comprenderá el lector (si es que sobreviniere) que aquí el aviso cobra un especial sentido.

lunes, 24 de mayo de 2010

Errante

-Me vuelvo a casa, se dijo.

Demasiados años llevaba ya en Suiza, donde había tenido que emigrar en los años 50, debido a que en Murcia no había trabajo. Habían sido muchos años trabajando duro para buscar un posterior futuro en España, sin embargo el tiempo se fue consumiendo y ese futuro se había desarrollado de forrma inexorable en Zurich, prosperando y formando una familia.

Pero tras la muerte de su mujer, Francisco echaba de menos Murcia. Y es que tal vez sea verdad aquello de que cuando uno ve cercana la muerte vislumbra sus orígenes con mayor clarividencia.

Sus hijos, le insistieron. No habían visitado nunca España. Así que le dijeron:

-Pero Papá, ¿donde vas?, ¿a Murcia?, ¿ahora?. Eso está muy lejos.

Francisco, con esa mirada que solo el correr de los años y las arrugas arroja, les miró. Impertérrito, les contesto:

-Murcia está donde tiene que estar. Lo que está lejos es esto.

viernes, 21 de mayo de 2010

Pegatinas

Es curioso ver cómo la peregrinación a Fátima parece inofensiva. Todos juntos, allí, donde hay corroborados poco mas de 60 milagros en mas de 100 años, de cientos de miles de personas que van allí todos los años (qué poco acierto tienen las presuntas deidades).

Es curioso ver cómo van todos, con sus velas, en procesión. Se crea un sentimiento de solidaridad grupal tremendamente atractivo. Cómo decirlo; sientes -digamos- una especie de envidia, al no poder compartir esa comunión, ese todos a una.

Es curioso luego escuchar a chicas de 18 años, que se presuponen (al menos legalmente) mayores de edad, que dicen que ellas piensan (o el Papa piensa por ellas, en rigor) no usar el preservativo en su vida. Es curioso que piensen que representa algo inaceptable.

Es curioso que millones de personas mueran al año por culpa del VIH, y que parte de esas muertes traigan causa de que la religión católica no lo tolere.

Es curioso que luego se diga que las religiones son buenas.

No existe el derecho a adoctrinar, existe el derecho a enseñar a pensar.

Pero de eso no se hacen pegatinas.